En la escuela, después de clase

Acabada la lección, el mejor sitio para seguir estudiando italiano es… la escuela Est Ovest. Nuestra sede no es grande, per sí muy acogedora y perfectamente organizada para atender a tus exigencias. Para empezar, hay dos ordenadores conectados a Internet y dotados de auriculares en los cuales (además de ver el correo) se pueden utilizar, solos o por parejas, los materiales didácticos de audio y vídeo. Es ideal para el que cojea en fonética, para ampliar vocabulario y para comprobar la gramática.

Cada semana organizamos, por la tarde, el visionado en DVD de una película italiana: la ocasión perfecta para poner a prueba tu italiano (quizá con auriculares) y descubrir Italia en historias fascinantes de las que hablar con tus compañeros y tu profesor. Naturalmente todas las películas de la escuela pueden verse individualmente, o cogerse en préstamo. A disposición de los alumnos hay una pequeña biblioteca, que recoge una cuidada selección de los novelistas más significativos del Novecento, poetas, clásicos y libros sobre Roma (¡incluso libros para niños, si sois principiantes!).

El elemento lúdico es una componente esencial de nuestro método: se estudia siempre con alegría, bromeando y superando con la sonrisa y la imaginación las barreras del idioma. Un curso no puede terminar sin una hora de juegos: el segundo viernes de cada curso intensivo, DESPUÉS de las cuatro horas de clase, los alumnos de varios grupos se juntan, se mezclan para comparar sus competencias y se retan en juegos lingüísticos siempre nuevos y divertidos. Una cita “fuera de horario” que no hay que perderse.