El vino suelta la lengua
¿De qué hablan los italianos en la mesa?
Un curso dedicado al rito,
A la atmósfera y a los mecanismos lingüísticos de la comunicación en la convivencia
Mitad lección en clase,
Mitad lección en enoteca
Visitas a las mejores
Bodegas del Lazio
Curiosidad por el vino,
Aprendizaje de la lengua
Nivel: intermedio/avanzado
6 días
35+ horas
650 euros
¿Alguna vez habéis comido con italianos? Imaginad los platos de pasta humeante, el rojo del vino en los vasos, la sonrisa orgullosa de la anfitriona. Antes incluso de llegar al segundo todos son amigos de todos, todos discuten apasionadamente de las virtudes de la salsa, las amistades comunes, la última moda en la ciudad y, cómo no, la política. Hay algo que fluye en el aire, en torno a la mesa, y que suscita interminables conversaciones, que continúan mucho después del postre, el café y los licores.
El objetivo del curso es recrear la atmósfera mágica que une a los italianos a la mesa y utilizarla para entrar aún más en la lengua viva. Para empezar, transformamos la clase: bajo la pizarra encontraréis magníficos quesos y tradicionales embutidos para degustar y cada día una botella diferente de uno de los mejores vinos italianos. El inicio de la discusión será siempre el vino escogido, que degustaremos y describiremos juntos, descubriendo cómo se enuncian en italiano sus características fundamentales. Pero cuidado: ¡no es un curso de sommelier! El vino es sólo el instrumento ideal para poner en marcha los mecanismos lingüísticos, para pasar, como se hace en la mesa, con desenvoltura y naturalidad, de un tema a otro.
¿Conversaciones “a rienda suelta”? Sí, por sus indudables ventajas: enfrentarse al idioma en una situación real, encontrar seguridad en los propios recursos, superar el miedo a equivocarse o no ser entendido. Pero bajo la supervisión de un profesor-anfitrión de gran experiencia, que sin interrumpir el flujo natural de la conversación sabrà orientar a cada uno a comprender y corregir sus propios errores, a organizar el discurso del modo más natural, a descubrir la expresión ideal para cada exigencia comunicativa. El curso está pensado para optimizar el italiano que ya se conoce, para aumentar la consciencia y el dominio de la lengua mediante el uso: será por lo tanto utilísimo a todo el que tenga una competencia al menos intermedia y es igualmente recomendable para aquéllos que ya poseen un nivel muy avanzado.
Los lunes, martes y jueves el curso se desarrolla durante cuatro horas en clase, con horario de tarde, mientras que miércoles y viernes, después de dos horas de clase “sin vino”, todo el grupo se desplaza para la cena a una enoteca, el característico local de paredes “tapizadas” de botellas. De parcialmente virtual la atmósfera de convivencia se vuelve real y los temas que ya se han visto en clase se retoman con mayor intensidad y desenvoltura.
El sábado, el gran final: salimos todos juntos para visitar algunas de las más renombradas bodegas del Lazio (generalmente tres), en cada una de las cuales está prevista una degustación, además de un almuerzo típico con productos naturales y recetas propias de la zona. En total, la jornada del sábado incluye de 10 a 12 horas de actividad enológica, gastronómica y lingüística, siempre dirigida por nuestro profesor. El total de horas lectivas es, por tanto, de unas 35.
El precio del curso incluye todos los vinos, embutidos y quesos que se consuman en la escuela, las degustaciones y el almuerzo del sábado. Quedan a cargo del alumno las dos cenas en la enoteca, cuyo precio, que obviamente depende de la elección de los vinos, suele estar entre los 30-40€ por persona. Se pagará, naturalmente, “alla romana”: la cuenta dividida a partes iguales entre todos los comensales. Para este curso está previsto un número máximo de 8 participantes.